Por supuesto, una de las preguntas se ha centrado en la posible visita del presidente Obama a Barcelona. “Obama sólo vendrá cuando tenga algo que cerrar, no únicamente como algo simbólico. Pero de momento no sé nada”. Eso no quita las ganas que tiene por venir, además del interés político por estrechar lazos con Europa. En definitiva, “pregunten a la Casa Blanca”.
Además, uno de los temas más recurrentes en el turno de preguntas ha sido la situación particular de Catalunya en el marco estatal. Así, varios medios han querido saber la opinión del embajador acerca de los recientes referendums, la situación aeroportuaria o la cuestión lingüística.
Solomont se ha mostrado sincero desde el principio diciendo que no puede responder a algunas cosas -lleva en España muy poco tiempo para tomar una postura concreta-, pero de lo que sí es consciente es del gran volumen turítico, el valor histórico y empresarial de Catalunya y cuánto se le destina.
Desde la experiencia personal, se ha mostrado contento de poder visitar Barcelona, “esta ciudad tan bonita y diversa”, que juega un rol muy importante como capital del Mediterráneo.








